domingo, 2 de febrero de 2014

Capitulo 42° (Amores que Amarran)

Mientras que hacía las valijas, Luz estaba junto a ella algo disgustada, pero feliz tambien de que ella vaya a descansar)
P: Tranquila pronto voy a volver, yo… Tengo que volver!
L: No me dejes mucho tiempo, te quiero mucho para que te vayas tanto tiempo.
P: Tranquila, van a ser unos meses nada más…
L: MESES? Con muchas SS?
P: Tranquila, no sé cuando, pero pronto voy a estar acá, te lo juro. (Le daba un abrazo cálido, cuando recordando le dice) AHH! Me acorde…
L: Que, que pasa?
P: Tengo algo para vos…
L: Para mí, enserio?
P: Si, si son…
(Trayendo una bella caja rosa opaca, limpió el exceso de polvo mientras decía)
P: Estas, me las regaló la abuela Isa, para cuando cumplí tu edad…
(Abriendo la caja se encontró con un par de zapatos de baile con estrases)

L: Hay Pau… Son hermosos. (Tomando uno en sus manos)
P: Si… ¡Quiero regalártelos! (Dijo entregándole la caja)
L: No, no son tuyos no hace falta que…
P: (interrumpiendo) Yo quiero que los tengas.
L: Pero…
P: No hay peros ¿sí?
L: Ok… (Dijo dejando caer unas lágrimas al ver a los zapatos seminuevos que su abuela le había regalado a su hermana)
P: No llores, ella está en nuestros corazones por siempre…
L: La extraño tanto, ni te imaginas… Y encima la abuela Elena que se fue con el abuelo, ahora te vas vos… ¿Alguien más se quiere ir?
P: Pero Luz…
L: Basta Pau, no hablemos del tema. (Se levantó mientras seguía poniendo las ropas en la valija de su hermana)
P: No te enojes, pero es así como es, la vida se termina en cuanto vos no te das cuenta Lu. Hoy estamos vivos, pero mañana nadie puede asegurártelo.
L: ¿Pero que cosas decís?
P: La verdad que nadie te dijo. Tené en cuenta que te puedo decir cosas que no te gusten, ¿pero mentiras? No…
L: Sos… (Dijo enojada)
P: Eso se llama sinceridad hermanita. Acostúmbrate.
L: Entonces seguí sola.
P: ¡Pero no es para que te enojes!
L: ¿Quien te manda a querer irte al medio del mundo? ¿Eh?
P: Y dale… Anda Lucecita, anda tranquila.
L: No te vas a ir, ahora vas a ver que yo tambien soy sincera y lo que digo cumplo. (Dijo yéndose tras la puerta y un fuerte portazo)
P: Hui, eso sí que es digno de mamá… Es dura.
Luz bajó hasta la cocina en donde fue la última vez que vio la computadora de Paulina y presionando unas cuantas teclas se dijo por sus adentros.
L: Dije que no te ibas y no te vas.
Presionó <Cancelar> y en segundos “Aerolíneas Argentinas” le reembolsó el pasaje cancelándolo. Se sonrió y terminó por ir a su habitación.
~~~
Más tarde, ya todos despedían a Paulina y Luz no bajó de su habitación.  Pau muy entristecida porque su hermana se haya enojado con ella, subió a verla antes de irse.
P: Hola (Tocando la puerta) ¿Puedo pasar Lu?
L: Hacé lo que quieras. (Dijo enojada)
P: (Ingresando a la habitación) Ehi, no te enojes conmigo, no me quiero ir así enojada con vos…
L: Lo hubiera pensado antes. (Dijo seriamente)
P: Por favor, perdoname, sé que fue un poco duro lo que te dije, pero no es malo que yo sea sincera con vos. Es bueno.
L: ¿Que tene de bueno eso que me dijiste?
P: Que nunca te voy a mentir. Jamás diría algo que no es, y que sos hermosa, es la mayor verdad que puedo decirte.
(Ella le sonrió mientras Luz le respondía. Ambas se unieron en un abrazo mientras se sonreían. Pau se emocionó mientras le confesaba…)
P: Nunca pensé que iba a extrañarte tanto, nena…
L: Pronto nos vamos a ver hermanita.
P: Eso espero hermosa. Te quiero mucho, mucho ¿sí?
L: Si, yo tambien. Cuidate, nos vemos pronto. (Dijo sonriendo por sus adentros)
P: Nos vemos.
Saliendo de la habitación, Paulina bajó hasta la sala.
V: ¿Qué te dijo?
P: Ya está todo en orden.
N: Nos vemos flaquita, te quiero mucho.
P: Yo tambien te quiero mucho botoncito mío.
N: Jajaja tráeme muchos regalos eh…
P: Lo prometo. (Guiñó un ojo)
V: Mamá te ama mi amor. Te vamos a extrañar mucho. (Dijo muy emocionada mientras volvía a abrazarla) Me vas a hacer mucha falta.
P: Vos a mi mami, pero tranquila no va a ser mucho tiempo.
V: Tomate el tiempo que necesites.
P: Gracias mami. (Volvieron a apretarse en el abrazo y Marcos se asomó para abrazarla él)
M: ¿Estás segura que no queres que te lleve papá al aeropuerto?
P: No papi, no hace falta.
M: Te amo mi amor, te voy a extrañar princesa de papá.
P: Tambien te voy a extrañar papi. Nos vemos pronto lo juro.
M: Así espero hija.
Marcos se acercó a Victoria y tomándola de los hombros la abrazó, mientras tambien ponía una mano sobre el hombro de Nathán. Paulina saludó con una mano mientras Victoria terminó.
V: Te amo mi amor.
P: Tambien mucho, mucho a los cuatro. Nos vemos pronto.
Cerró la puerta en sus espaldas y salió. Matías el chofer, subió las valijas al baúl y pronto ya estaban partiendo hacia el aeropuerto. Cuando el recuerdo de la fecha y de su agenda la hizo cambiar de opinión.
P: ¡Almorzaba con Mateo! ¡Mierda! (Tomó su cabeza y se retractó con el chofer) No Matías, me equivoqué vamos para el centro. A “Principesca”
M: ¿Al restaurante?
P: Si, si tenía un almuerzo.
M: ¿Hoy sábado? ¿Antes de su viaje?
P: Que curiosidad, si hoy sábado antes de mi viaje ¿que te molesta?
M: Yo no dije nada señorita, perdonemé.
P: Esta bien, no te preocupes. (Dijo distraída)
Estaba llegando a un elegante restaurante de Capital, cuando el muy descuidado de su chofer, frenó de un tirón porque casi pasa un semáforo en rojo. Muy enojada Paulina lo miró y le dijo
P: Pero ¿que te pasa a vos?
M: Perdóneme señorita, es que estaba distraído…
P: ¿Distraído irresponsable? Por distraído, vas a tener que buscarte otro trabajo ¿me escuchas? Idiota…
M: ¿Por qué no te vas al carajo mujer? Hace más de un año y medio que trabajo llevándote de acá para allá a vos… (El peor día del Chofer)
P: Sabes que pedazo de pelotudo. Dejame las valijas en mí departamento, y no, no te voy a sacar el trabajo porque ya no te voy a tener que ver la cara de idiota que tenés. Ya casi que llego. Asique, lleva el auto a mi casa… (Él no respondía nada)
P: Más te vale no decir nada a mi familia de esto… Yo digo ¿Por qué no pensaste bien lo que querías hacer de tu vida? No es mi culpa que no te guste tu trabajo entendes? Mira que no trabajas gratis ¿ok? ¡Tómatelas! (Bajándose del auto pegó un fuerte portazo y acercándose a la ventanilla le dice) Y más te vale que este auto llegue sano y salvo a mi casa…
(Sin decir más, se fue muy por su camino. Ya bastante nerviosa, trató de calmar esos nervios sentándose en una mesa y luego unos veinte minutos pasados al horario fijado para verse con Mateo, lo llama)
*Llamado Telefónico*
M: Hola?
P: Mateo te estoy esperando ¿en donde estas?
M: Nooo, mi amor, Pauli, perdoname…
P: Otra vez Mateo, Por favor decime que es por trabajo…
M: Mmmmno, no mi amor es por ella, es María me tiene aprisionado en mi casa, es que Anita esta con fiebre y ella tan exagerada habló con mi secretaria cancelo todo lo que tenía para hoy, me dejó sin escusas, perdoname Pauli…
(Al escucharlo decir que la volvía plantar en el mismo lugar la destrozó completamente, ya era la tercera vez seguida, con muchas más anteriormente. Muy dolida una lágrima retuvo mientras frenando sus escusas ya insoportables le dijo)
P: No, no me tenés cansada vos y tu mujer que te pensas que yo tengo que vivir al compás de tus problemas? Mira vamos más de un año así Mateo… (Ya llorando destrozada) ¿A vos te parece que yo tengo que vivir así? ¿Yo me lo merezco? No doy más…
M: Pará, Pauli mi amor yo te juro que…
P: No me jures nada! Escúchame una cosita, no te quiero volver a ver más en mi vida, ¿me escuchas? ¡NUNCA MAS! (Finalmente le cortó, para no tener que volver a escuchar su voz otra vez. Muy desorientada lo miró al mozo que le preguntó si sentía bien y ella solo se levantó dejando plata sin haber pedido nada y salió del lugar. Muy cansada miraba hacía todos lados, estaba como shockeada, una vez más había dejado a un lado al hombre que amaba por culpa de segundos. Retomando la conciencia miró hacia la calle y le hizo seña de parada un taxi que se aproximaba a ella. Al tener en frente suyo el vehículo, se subió y automáticamente nuevas lágrimas negras rodaron por sus mejillas. Un hombre joven, muy apuesto, pero sencillo con grandes ojos color azules la miraron por el espejo retrovisor, entonces muy apenado paró el taxi a un costado y acercando un pañuelo le preguntó)
T (Taxista, aún no dijo el nombre): Porque llora hermosa? Alguien la lastimó?

CONTINUARÁ...


No hay comentarios:

Publicar un comentario